Si tenés miedo amor, no te preocupes, nos queda el resto de la vida por soñar. Nunca vuelvas a dudar en agarrar mi mano, loca hermosa, el viento es para enloquecer. Paralo al mundo nena, que gira y nos tira para el centro. Un maravilloso atardecer, cuando despertemos en las arenas de las montañas y entregados a la mar de los sueños. Locos somos en este mundo errado, en esta idiota humanidad. Pero que bien se vive corazón en estas nubes de fantasía y este cielo de cartón. Las lágrimas quedaron tan atrás que en este baile de luces y tequila vamos pisando al sueño los malos recuerdos.
Esta noche bailemos cuerpo a cuerpo, hasta que el sol mate nuestras luces. Celosas están las estrellas de verte princesa, ¿por que no acercas esos ricos labios? Vivamos cantando como decía la celia, por que nosotros los solitos nos quedamos bien juntitos. Así mi niña, esta noche no tiene olvidos ni recuerdos y en el hoy morirán sus besos. Dulces 20 amor, dulces son tus labios y el sabor de tu piel fresca. La flor en tu cabello hace juego con el color miel de tus ojos y el sabor a cerveza de mis recuerdos. Esto no es tan poco eterno, tendrá su fin, pero al igual que la vida, si nos viviéramos lamentando por eso ya habríamos muerto. No falta mucho para que tu cabeza duerma entre mis piernas y las únicas luces que veamos reboten en la piel desnuda del amanecer. Un amanecer después de las pasiones, de la locura de amar.
Así me despierto contigo entre mis brazos y yo duermo en tu pecho respirando tan despacio.
Miro al sol y miro tus labios temblar, nos cubro con las sabanas y con un beso me despido, te dejo mi mano en tu mano para que no me extrañes, pero no te confundas amor, tengo la mala costumbre de llorar dormido.
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